Nuestra historia

El siete de mayo de 1879 septiembre religiosas del Instituto de Religiosas Franciscanas Misioneras de la Inmaculada Concepción se instalaron en la Casa Parroquial para fundar una escuela católica en el pequeño municipio agrícola de Sant Cugat. Las siete religiosas llegaron respondiendo a la petición del sacerdote de la parroquia de San Pedro, que había insistido en la implantación de una escuela católica en la ciudad. Las primeras aulas de la nueva escuela fueron el claustro del monasterio y los alrededores de la casa parroquial.

En unos años en que las congregaciones religiosas empezaban a ser de nuevo permitidas (especialmente las dedicadas a la enseñanza) aparecía con fuerza, con sede en La Garriga, una congregación dedicada a la promoción de las chicas en los ámbitos rurales. Esta congregación, presente ya en 1879 en Barcelona, ​​Badalona, ​​Pueblo Nuevo y Hospitalet y en plena y rapidísima expansión, fue requerida por Pau Tarradellas para hacer una nueva escuela privada. Su primer local escolar fueron los espacios exteriores del claustro. Quedaba fundada la Escuela de las Franciscanas. La más antigua hoy de las escuelas del municipio.

A principios del siglo XX, la escuela Santa Isabel se trasladó a una edificación de la Carretera de Rubí.

En 1918 la señora María Ribatallada dio un amplio solar en el Instituto de Franciscanas Misioneras de la Inmaculada concepción para hacer una escuela. El solar cedido -el terreno que actualmente ocupa la escuela- era un campo que limitaba por la cara norte con la riera de Can Mora y por el sureste se abría hacia el barrio del Ensanche Sur. La zona cuenta con el conjunto más grande de casas catalogadas de interés histórico y arquitectónico en la ciudad, y la escuela Santa Isabel está incluida.